Un Sporting con carencias, no se sobrepone a sus propios errores

El Sporting de Gijón recibía en la tarde de hoy a uno de sus rivales más importantes. Eran miles lo seguidores del Dépor sentados en las gradas, pero no hacían de menos a los miles de seguidores rojiblancos.



Foto: La Liga

Hay partidos que marcan una temporada. Aunque los artistas insistan en que son solo tres puntos más y que con 57 puntos aún en juego, no es determinante, todos: afición, jugadores y el Mr, sabían que no era así. Hoy era un partido con dos equipos norteños que conocieron glorias pasadas y que circunstancialmente se ven peleando por volver a estar entre los mejores, y lo hacían, en el estadio con más solera de la liga española en la hora taurina por antonomasia. Pero esta vez se jugaban cosas muy distintas. Por un lado, los herculinos querían sumar fuera de Riazor. La última vez fue en septiembre y son conocedores que para aspirar a los dos puestos que dan el billete a la liga de las estrellas hay que sumar fuera también. En el caso de los rojiblancos, los resultados de la jornada, de ganar, acercaría a los de Mareo al grupo de equipos que luchan por meterse en la pomada de la liga de ascenso y confirmaría que el equipo de la rivera del Piles pude plantar cara y ser competitivos ante uno de los equipos que es seguro que peleará por el ascenso.



El Mr local no modificó el dibujo con respecto al equipo que venció al Alrcocón la jornada pasada y repetía el consabido 433 con la única variación en el medio campo donde un Sousa que había dejado buenas sensaciones el domingo pasado, sustituía a un Nacho Méndez relegado a la suplencia. Por las bandas, esta vez recuperaba la parte derecha Carmona y Álvaro lo hacía por la izquierda. Arriba un Uros que buscaba el póker de goles. Por el contra los gallegos disponían un dibujo muy similar con un Bergantiños que daba equilibro, dos extremos muy abiertos y dos jugadores entre líneas.

Foto: La Liga

El trencilla (arbitro Canario que no había pitado nunca a los rojiblancos) señaló en inicio del encuentro y pronto se vio en el campo a un Dépor muy ordenado que situaba a dos jugadores presionando a los dos centrales rojiblancos con dos extremos abiertos. Esto cortocircuitó al equipo local, que le costó enlazar con el medio campo y se limitaba a jugar en largo. Poco importa el dibujo y la estrategia si cometes errores groseros como los que cometió la zaga rojiblanca. Primero, en un corner absurdo entre Babin y Cristian (que fue de lo mejor en el partido) un Mariño que no salió del marco y un Santana que pierde la marca y gol. Sin hacer nada el Dépor podía jugar a lo que mas le gusta. Estar ordenado atrás y esperar el error del rival. Pudo nivelar después un Uros que está de dulce y ante un buen pase al corazón del área, aguanto el agarrón del defensa, bajo el balón y fusiló al portero blaquiazul. Gol y tabla rasa. Volvíamos a empezar. El Dépor siguió con su guión y dejaba que los centrales rivales condujeran para poder apretar y robar. Y funcionó. Peybernes dudó en la conducción perdió el balón y en un 3 para dos, el equipo visitante aprovechó para generar una superioridad en el área que terminó con el fusilamiento de Mariño. Nunca nadie había conseguido tanto botín con tampoco. Bueno si, el Sporting del Alcorcón hacía 7 días. Los rojiblancos quisieron reaccionar pero primero un desdibujado Carmona (que enviaba el balón por encima del larguero) y Babín luego, desaprovecharon sendas ocasiones. El Deport casi aumenta la sangría si aprovecha un tercer error de un Sporting dubitativo pero en esta ocasión salió a un palmo del poste de Mariño.

No hubo cambios y en la reanudación el equipo de la vera del Piles dominó y genero ocasiones (dos de Salvador: una rozó el palo y otra que sacó un defensa en la lía tas testarazo del Zamorano) pero no fue suficiente. Para entonces Lod, Blackman y Traver habían sustituido a un Carmona (que se está convirtiendo en el Curro Romero del Sporting y con su salida del campo provocó división de opiniones en la grada), Souza y Álvaro. El dibujo cambió pero la vida siguió igual.



Foto: La Liga

El Depor era un espejo donde se miraría el Sporting. El reflejo que devolvió fue el de un equipo con carencias, sobre todo en los extremos (un Álvaro que a pierna cambiada pierde mucho y un Carmona que abusa de las diagonales y está fuera de forma) y donde se echó en falta un jugador que jugara en tres cuartos, entre líneas, y que pueda aprovechar los desmarques y espacios de un Uros desaprovechado. Da la sensación de que hay tiempo para todo, incluso para que la temporada se haga muy larga.

Atenta la compañía que llegan curvas. Mucho me temo que Mareo (en las botas de Bertín o Morilla) está el equilibrio y la tecla que falta. No en los mercados de los enfadados como diría el séneca de los directores deportivos. Bien veremos, y será pronto… Sabios tiene la iglesia ( y también herejes).

Fernando Cuervo

(@FerGijon )

Gol Djurdjevic

RUEDA DE PRENSA

ZONA MIXTA

 



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