Socio, socio-peñista y yo más

A las puertas de un partido tan importante como el del Sábado, en un estadio como El Sadar que con una capacidad ciertamente limitada y con un número de socios que habitan en el, vuelve el lío, vuelve a ponerse de manifiesto que las normas están mal hechas, que ciertos acuerdos no son suficientes, que quien dirige el cotarro está pendiente de pinchazos televisivos y no de aficiones de campos o que simplemente es un problema de aquí, de Gijón, de La Mareona.

Pocas son las entradas recibidas de Pamplona, pocas en comparación a las peticiones y demandas, que casi suponen 1 a 3 con respecto a lo solicitado. Recordemos que esas mismas entradas son las que parten de Gijón para Pamplona allá por Diciembre y que desconozco si se completó el aforo visitante, pese a ser semi-patrocinado por su club. En este sentido hay un hándicap que nos diferencia y que nuestra entidad no sabe o no quiere poner encima de la mesa para evitar esto, y es que la afición del Sporting viaja más que ninguna, algo que deberían plantearse los organismos oficiales para que surgiera un acuerdo que beneficie a todos, porque La Mareona, gasta, y gasta bien, que se lo pregunten a los hosteleros si quieren viajes rojiblancos o no.

Pero la cosa no termina ahí, es un problema más amplio y de otros que no comprenden a ninguna de las partes ni de las situaciones, al contrario, empieza y empieza por ser bastante pesado y difícil de comprender. Los repartos, su división, su lógica o no, sus bravuconadas, que de todo hay, sus derechos, las verdades de unos y las mentiras de otros, me hacen preguntarme varias cosas. Obviando por su puesto, comentarios acerca de que los socios de Osasuna, no vayan a su estadio, “pa que”, cuando todavía me chirrían los oídos de gente quejándose por celebraciones de goles del Madrid, en Pamplona les da igual que cantes el gol de Cop a su lado, no pasa nada, ni en El Sadar, ni en ningún otro campo, como somos del Sporting, podemos invadir lo que sea, pero de buen rollo.

Las estadísticas nos dicen, al menos las nuestras, que la prioridad ha de ser para los socios, recordemos que la palabra socio, en una SAD carece de valor, pagas…y pagas…y pagas, y ya, estás abonado a un asiento en El Molinón para 19 partidos de liga, menos 2 en los que vuelves a pagar. Los que pueden o son, accionistas, cuando la propiedad tiene el 73,27% es como ser accionista de Telefónica, peor, menos ganas, y si la pregunta es si ¿deben tener más derechos?, a pesar de que el impacto económico para el club, comparando con los derechos de televisión, es bastante menos, mi respuesta, es si, pero igual, dentro de poco, saldrá el carnet sportinguista Bein o Plus, quien sabe.

Pero lo peor no es como se discute por los derechos a estar en Pamplona, todos legítimos y cada uno defendiendo sus causas, lo peor es cuando entra a mandar el egoísmo y el egocentrismo que nos hace olvidar en que época vivimos y lo injustos que nos volvemos. ¿Algún socio, socio/accionista se hizo la pregunta cuando exhibe su carnet con soberbia y exigiendo , que mucha gente no tiene para un abono​, pero si para una cuota de una peña sportinguista y que de esa forma expresa su afición al Sporting?, mi aplauso para los que pueden abonarse a todo. ¿Alguien se ha parado a pensar, que quizás Pamplona sea la “primera” vez de alguien?, o ¿es más importante sumar kilómetros en una absurda carrera para al final de temporada poder demostrar que se es más…?

Yo amigos, no lo se, pero si invitaría a la reflexión, porque cada vez que un, llámese Tebas, o quien sea, sale con alguna absurda norma y nos calentamos porque menosprecia a la afición de siempre, a la de antes, a la de los campos, mirémonos al espejo, porque nosotros mismos, hacemos aficionados de primera, de segunda o de tercera, según tengan o no, un papel o un trozo de plástico. Nadie es más que nadie para mi, abonado, socio, socio-accionista, peñista o no, para mi una persona que sufre, ríe, llora, anima y le da al Sporting su aliento, jamás le pediré la cartera, ni le abriré el cuenta kilómetros, ni si quiera necesito verle una mísera bufanda, lo sabrá mirándole a los ojos. Dejemos de ser materialistas porque seremos los culpables de crear una sociedad que solo valora a las personas por lo que tienen, no por lo que son o lo que hacen.

@lorensinmas

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