Paco, Pipo, Pepe…

El director deportivo del Sporting Miguel Torrecilla mantiene en el cargo a un cuestionado Rubén Baraja pese a los malos resultados, la ausencia de personalidad, juego y estar a tan sólo tres puntos de los puestos de descenso. El próximo partido ante el Málaga Baraja estará en el banquillo.



“Donde dije digo, digo Diego”…o Paco, Pipo, Pepe…esta es la verdad de la situación del Sporting 2018/19 la deriva constante y la falta de comunicación en tiempo y forma. Rubén Baraja, cual concurso televisivo, continua una semana más entre nosotros, pese a todo y pese a todos, o ¿tal vez debería decir con el pesar de todos?. Un técnico que perdió el rumbo de la plantilla, del juego, el objetivo marcado y que sigue pese a las circunstancias no deja de ser una falacia dado que ratificarle en su cargo un Martes es claro síntoma de que las opciones para sustituirle no son claras o bien se dan “nones” a este equipo totalmente desquiciado en los terrenos de juego en segunda división.
Varapalo tremendo para la mayoría de la afición que pide que su cabeza sea sustituida por la de José Alberto (Pepe), y que ayer en la tarde/noche se habilitaba la frase #JoséAlbertoAlPrimerEquipo haciendo referencia al gusto de la afición por el entrenador del filial y que se convertía en tendencia nacional. No queda ahí la cosa, ya que conocedores de este tipo de situaciones, a la palestra empezaron a salir nombres de posibles inquilinos en el banquillo gijonés, que sin conocer las verdaderas razones o posibilidades que se hayan podido barajar, lo cierto es que la continuidad del técnico actual deja al equipo sin saber lo que es ganar fuera de casa seis meses, tres puntos de 18 posibles en liga y tan sólo tres victorias en lo que va de temporada en segunda, más la de Copa ante el Eibar.



Lo cierto es que hace un tiempo me hubiesen sorprendido las palabras de Torrecilla o de cualquier otro en su cargo, asegurando la continuidad de un entrenador que no cumpliera con objetivos mínimos (no menciono ascenso directo), pero ya no, no me sorprenden salvo por la tardanza en la decisión lo que me hace creer que Baraja estaba fuera y que una serie de acontecimientos hayan ocasionado que la decisión final sea la continuidad. El escenario que queda es el siguiente: Calendario complicado con la visita del Málaga como entrante, el derbi como plato fuerte y de postre el Granada, dos partidos seguidos lejos de El Molinón Enrique Castro Quini, hasta hace poco baluarte principal de la era Baraja, pero ya es un feudo totalmente asequible. ¿Cómo queda el equipo?, pues los jugadores deberían de estar cerrando filas en torno a su técnico, sobre todo los que disfrutan de minutos sin merecerlo, lo complicado será que se impliquen los que de momento no tienen la misma confianza, si el equipo da un paso al frente, creeré en una mínima reacción, si el Domingo transmiten desidia daré por sentado que Baraja sólo tiene el apoyo de Torrecilla, y con dos no basta.

Pues esto es lo que hay, técnico confirmado, confianza plena dos días después, reuniones varias, situación crítica, ninguna solución y a ponernos en manos del señor. Como alguien dijo una vez, “que acertemos”, pero sin duda pinta no tiene y en lo que se refiere a la ilusión que ya era cero ha pasado a ser menos uno. La reacción es prácticamente imposible basándose en resultados y sensaciones, pero si Torrecilla valora otras cosas, ¡viva el vino!. Se iniciaba el año hablando de “revivir valores”, alguien ya sabia que se iban a destrozar en pocos meses, mientras tanto seguiré con impotencia pataleando, porque no voy a hacer más, eso si, que ganemos, porque no justificaré la salida de Baraja por un coste tan alto, la posibilidad de entrar en zona de descenso, algo que puede suceder. Si los que mandan deciden, nosotros sólo podemos asumir la realidad, por cruda que sea. Que nos vaya bien.

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