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[:es]De torre a Torrecilla[:]

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Desde su llegada al Sporting el director deportivo sostuvo una vitola de un nivel jamás demostrado en la entidad. Se enamoró de su propia leyenda y de su pasado, el que le interesa, para avalar su gestión deportiva.




Miguel Montes Torrecilla es el director deportivo del Sporting y el encargado de generar un nuevo proyecto después de tres fracasos consecutivos en tan solo dos temporadas. Desde su llegada y su forma de recalar en el club, el actual gestor deportivo expuso con soberbia sus conocimientos del mercado, experiencia en el mundillo y el apoyo de la directiva que le deja campar a sus anchas y le otorgó más poder que a sus predecesores, lo que planteo a continuación es como ha pasado de ser la torre en la que se erigía el proyecto, el pilar básico de la planificación deportiva a ser una pieza “comida” o dicho de otra manera, una “torrecilla”.

En el último partido en primera división de la temporada 2016/17 el Sporting se enfrentaba al Betis, equipo en el que estaba Torrecilla, en una jornada en la que no había nada en juego, sobre el terreno, porque en la antesala del palco se gestó el desembarco del actual director deportivo. Como si de una película romántica se tratara, todos se declararon amor eterno y Miguel fue presentado por el Sporting para el nuevo proyecto en segunda división. A partir de ahí fue la “torre” en la que se iban a sustentar los sueños de muchos, esa pieza con movimientos amplios que avanza hacia adelante, fichajes de renombre, casi impensables, seguridad y apuestas personales como la de Paco Herrera. Poco avanzó en horizontal, la apuesta por la cantera el primer año fue casi nula y se cumplió lo que casi nadie quiso ver, la primera alineación sin un solo asturiano en el once.
Todo parecía ser idílico, incluso en una de sus primeras y escasas, comparecencias descartaba el mercado invernal, meses después, movimiento hacía atrás para acudir al mismo por falta de efectivos en diferentes posiciones. Los Xandao, Quintero, Álex López, Hernán…son algunos de sus grandes frutos en dos mercados. Cierto es que el equipo que inicia la temporada, con un Santos muy enchufado, Barba, Calavera, Bergantiños, Rubén García o Jony en invierno. dieron la sensación de que las aspiraciones iban a ser otras, pero ya se había destituido a Herrera, movimiento lateral, llegaba el Sporting de Baraja.




A partir de ahí y del final de la temporada pasada, con decepción incluida, llegó el segundo fracaso. Una plantilla con mimbres de más “a la que no se le sacó rendimiento”, los demás claro, y que caía en la fase de ascenso, llegaba el primer enroque de la la torre.
La apuesta de la presente campaña es el mismo entrenador, salidas y llegadas, tapar las malas decisiones con buenas palabras, fichar para el filial como si fuera un equipo cualquiera y hacerlo todo mal y tarde en el mercado de verano, con la llegada de Djurdjevic, el “9” con una jornada de retraso, sin pretemporada y sin adaptación, movimiento de principiantes adornado como un maestro. Pero lo más llamativo es que vemos la cara más soberbia del director deportivo, un movimiento que en ajedrez es ponerse al lado del rey, incluso con una mala interpretación de las reglas del juego llegar a “saltárselo” y este se dejó. Vimos y escuchamos en Enero al Torrecilla más poderoso, al de los 18 años de experiencia, al que desprecia a las damas, alfiles y caballos y que tiene un séquito de peones bajo su mando que ejecutan su cometido a la perfección. Una partida a la que se unió José Alberto, como “Deep Blue”, una máquina autónoma que pretendía ganar al ser humano, el “Kasparov” del fútbol, lógicamente perdida de antemano y dejando algunos daños colaterales y movimientos sospechosos; Cofie, Neftali, Noblejas, Jiménez, Blackman…




Las malas noticias en el Sporting son que su “rey” es eterno y está inmóvil, la dama hace lo que le dicen, los alfiles con diagonales constantes, los caballos con movimientos extraños secundando al rey y los peones sacrificándose por la causa. Lo que no sabe Torrecilla, quizás, es que a veces, para ganar la partida se pueden sacrificar las dos torres, con la dama a la misma altura, el contraataque de los alfiles y con el beneplácito del rey, Jaque Mate.

Loren Castro






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Loren Castro
Loren Castro
Director y presentador en Radio Sporting®. Me dejan hablar y escribir aquí porque no les queda más remedio.
https://www.radiosporting.es

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