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Desastre absoluto

El peor Sporting de los últimos veinte años toca fondo en juego, imagen e identidad. José Alberto pierde el rumbo de un equipo condenado a sufrir para mantener la categoría. El Rayo Majadahonda pasa por encima de los rojiblancos que llevan tres derrotas consecutivas.



Una victoria en los cinco últimos encuentros, ante el Extremadura, tercera derrota en casa en 4 partidos, y tercera en liga tras el partido en el Francisco de la Hera. El Sporting está en el peor momento de los últimos años, sin rumbo en el campo el efecto José Alberto es el más corto de los entrenadores que recalaron en mitad de temporada. Los números hablan por si solos y los rojiblancos no dan la talla ante ningún rival, pelee por lo que pelee en la Liga 1|2|3. La meta no pasa por lograr una permanencia que parace incluso complicarse ya que el equipo tiene que enfrentarse a equipos que están en zonas de complicadas de la tabla. Con el derbi en el horizonte, el Sporting debe apretarse el cinturón para no sufrir.



Ni por Quini, ni por honra, ni por juego el Sporting es capaz de ser superior a ningún rival en los últimos tiempos, la perdida de confianza en el equipo es total y José Alberto da tumbos para intentar ajustar lineas y carencias vistas en los tres pasados encuentros. Forma sin Peybernes en la zaga que esta semana fue duda y denota que el francés no estaba listo, la pareja de Babin fue Álex Pérez. En el centro del campo volvía al once Isaac Cofie, más parecía por alusiones de Torrecilla que por convencimiento del técnico, el Ghanés formaba dupla con Cristian Salvador. Por delante de ellos una linea de tres con Carmona, Lod y Aitor dejando el área para el recuperado Djurdjevic. No empezaba mal el Sporting intentando conservar el balón y presionando bien la salida de los de Iriondo, provocando saques de esquina y un buen remate de Uros que desbarata Basilio. No obstante el equipo parecía más efectivo por la derecha que por la izquierda. En el mejor momento de los locales un córner a favor genera una contra que debió ser parada por el colegiado, por falta de Iza sobre Cordero, pero el colegiado dejó seguir y el esférico le llega a Hector Hernández que pasa a Aitor Rubial y este de buen disparo bate a Mariño, era el minuto 31. Desapareció el Sporting, temeroso, incauto, nervioso y sin ideas intentaba volver a recuperar el control perdido pero jamás iba a volver a recuperarlo. Antes del descanso se lesiona Babin, con ala pinta, en un salto y José Alberto toma la decisión de reemplazar al central por Sousa relegando a la defensa a Salvador, condenó al equipo.



La segunda parte comenzaba con un Sporting que volvía a morder arriba y fruto de la presión Sousa se encuentra dentro del área que tímidamente dispara el balón tropieza en Verdés y se filtra dentro del marco defendido por Basili. Era un empate esperanzador dado que los rojiblancos llevaban más de 80 partidos sin remontar un resultado y la fortuna les sonreía. Mero espejismo porque cuatro minutos más tarde en un incomprensible pase atrás de Aitor García Flores que compromete a Mariño provoca un saque de esquina que a la postre y tras una mala defensa de Cordero Verdés marca el 1-2 resarciéndose así del gol en propia puerta. No hay reacción del equipo que no se explica lo que sucede y sin ideas, ni carácter hace frente a la situación pese a quedar suficientes minutos.
Nadie se podía creer lo que sucedía un impotente Sporting sólo daba latigazos propios de un pataleo que de un equipo profesional, dando por momentos síntomas de pasividad, de la desidia surge el tercer gol de los visitantes, segundo de Ruibal en un fallo en cadena por la banda izquierda en la que ni Cordero evita el pase de Iza ni Salvador, desbordado de central, bloquea la recepción del jugador del Rayo que marca gol.
Se acaba prácticamente el partido, los dos cambios introducidos por José Alberto no surten ningún efecto e individualizan aun más al equipo que pretendía ganar cada jugador por su cuenta. Ni combinaciones ni cabeza fría, todo lo contrario, más imprecisión, desacierto y sobre todo una imagen que nada tiene que ver con un equipo que sabe lo que quiere. Ni Pablo Pérez que entraba por Robin Lod, ni Álex Alegría que entraba por Aitor daban potencial al equipo que solo lograba llegadas infructuosas que acababan en faltas al borde el área o saques de esquina que no generaban más que desconcierto. Finalmente Alegría maquillaba el resultado para llegar al final del encuentro, doloroso 2-3 en El Molinón Enrique Castro Quini.


Nada que hacer, el equipo de Miguel Torrecilla, apoyado en un 200% por el consejo de administración cerrará la temporada 2018/2019 con el tercer fracaso en dos años, lo llamen como lo llamen, el resultado será el mismo, mediocridad, falta de valores, perdida de peso en la liga, y un cúmulo de jugadores que no forman un equipo de fútbol. Un completo desaguisado al que José Alberto tendrá que hacer frente en una situación que le sobrepasa por completo.

RUEDA DE PRENSA Y ZONA MIXTA



Loren Castro
Loren Castro
Director y presentador en Radio Sporting®. Me dejan hablar y escribir aquí porque no les queda más remedio.
https://www.radiosporting.es

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