Menos juguetes rotos… por favor.

Personas de provecho para su mañana a través del fútbol o juguetes rotos…en manos de los adultos esta el resultado de esta ecuación.
Recojo aquí un escrito que encontré entre mis cosas guardadas y del que me apena no saber su autor.  Refleja perfectamente el sentir de preocupación que genera en los que como yo piensan de la responsabilidad que tenemos todos aquellos que tenemos entre manos vidas en formación.
Cada vez más, los niños se han convertido en un juguete en manos de adultos que no miden las consecuencias que para estos (los niños) tienen: Tanto para los que alcanzan el profesionalismo (cabría preguntarse en qué condiciones llegan) como para los que permanecen en el mundo amateur o abandonan (en realidad, la mayoría de ellos).
Detrás de cada niño (jugador?) hay una persona que necesita desarrollarse, y que necesita de acompañamiento en ese proceso. Ese camino transita por el sendero de la educación (o sea, el descubrimiento), el esfuerzo (o sea, la constancia) y la dedicación (o sea, la pasión)… y por supuesto, la disciplina, no entendida como mera obediencia u obligación sino como la capacidad del ser humano para detectar aquello que está en desorden: En tu juego… o en tu vida.
De otra manera, el jugador/niño puede ver sólo los “highlights” sin ver todo lo que hay detrás de eso. Parte de la irresponsabilidad de algunos educadores está en el hecho de ver al jugador de una manera utilitarista, comercial: Sólo me vales si puedo obtener un beneficio personal, en realidad, tu persona y tu crecimiento me importa bien poco.
Para ser jugador profesional, no sólo vale con jugar. Es necesario saber integrar muchas otras cosas. Aparte de lo mencionado del esfuerzo, la capacidad de superación y la auto excelencia, es necesario dar un espacio adecuado a las emociones, a los estados de ánimo, a las exigencias de cada entrenador, público, prensa… y cómo no, cuidar otros aspectos de carácter más externo como tus apariciones públicas, o de carácter más personal como la alimentación o el descanso. Saber valorar lo que has hecho de manera completa o incompleta, manejar las cosas negativas que aparecen a tu alrededor…
Y si, efectivamente todo esto no se aprende cuando llegas a profesional. Es todo un proceso de educación necesaria que hay que dar a lo niños y que forma parte de su formación diaria. Jugar no solo significa salir al campo y darle patadas a un balón, hay muchas cosas alrededor tan o más importantes, que si no las aprendes, al final saldrán y no habrá remedio, ya será tarde. En la vida, como en los equipos, todo aquello que no construyes termina apareciendo antes o después.

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Radio Sporting nace en 2012 de un grupo de seguidores del Real Sporting de Gijón y del mundo de la radio, con la idea de contar todo lo relacionado con el Sporting y con el fútbol en general.

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